La verdad es que llevaba tiempo buscando algo que le diera vida a la habitación de mi hijo sin tener que pintar ni comprar muebles nuevos. Al final me decidí por probar los fotomurales infantiles y fue un acierto total. Elegí un diseño colorido que encontré en https://muralas.es/fotomurale-populares/fotomurale-infantiles/ y me sorprendió lo fácil que fue colocarlo. El material es resistente, no se arruga y la impresión se ve nítida, como si fuera parte de la pared. Además, cambia por completo la atmósfera del cuarto: ahora parece mucho más alegre y acogedor.
También me gustó que hay estilos para todos los gustos, lo que facilita elegir un diseño que realmente encaje con la personalidad del niño. Y el envío gratis fue un buen plus, porque normalmente este tipo de productos pesa bastante. Si alguien está dudando en usar fotomurales en un cuarto infantil, de verdad lo recomiendo: es económico, rápido y el resultado sorprende.